“Cuando reconoces que hay una voz en tu cabeza
que nunca deja de hablar,
estás saliendo de la identificación inconsciente
con la corriente de pensamientos.
Cuando notas esa voz, te das cuenta de que tú no eres la voz
sino quien es consciente de ella.
La libertad estriba en conocerte a ti mismo
como la conciencia que está detrás de la voz.”
E. Tolle
Lectura
Esta semana leeremos 2 textos breves:
2. Extractos del «el cuerpo interior» Cap. 6 del libro El Poder del Ahora, de E. Tolle. (Si quieres puedes leer el Capitulo 6 completo).
Conceptos Relevantes:
La meditación con foco en las sensaciones corporales es una práctica de observación del cuerpo y de la experiencia presente.
Su propósito es ayudar a retirar la atención del pensamiento a través de prestar atención voluntariamente al cuerpo. Permite cultivar a atención en forma sostenida y desarrollar. ecuanimidad.
El cuerpo interior es sentir el cuerpo desde dentro, sentir la vida dentro del cuerpo. Al mantener la atención en el cuerpo, nos anclamos en el ahora y no nos perdemos en el mundo externo, ni en la mente.
Una forma rápida de salir de las complicaciones del pensamiento y de las emociones dolorosas es llevar la atención al cuerpo ya la respiración.
“El cuerpo visible es sólo nuestra cáscara exterior, una percepción limitada de una realidad más profunda. En su estado natural de unión con el Ser, se siente una presencia animadora en su interior. Habitar el cuerpo es sentir el cuerpo desde adentro, sentir la vida dentro del cuerpo y por lo tanto llegar a saber que usted existe más allá de la forma externa”.
E. Tolle
Prácticas de Meditación, Tercera Semana
Realiza 3 veces esta semana, la Meditación Atendiendo a Las Sensaciones por un tiempo de 15 minutos, cada vez. Para esto lo mejor es que escuches el audio el Audio Meditación Atendiendo a las Sensaciones. Si la realizas todos los días, por supuesto que es mejor. Antes de sentarte a la práctica de la meditación, es conveniente que hagas los Ejercicios de Soltura y de Relajación sentado (o tendido) ya sea escuchando los audios respectivos o bien auto-dirigiéndote, teniendo como referencia lo que hemos practicado en las sesiones.
Instrucciones de la Meditación Atendiendo a las Sensaciones
- Postura: me siento sobre un cojín (isquiones bien apoyados, rodillas un poco más abajo de glúteos, manos apoyadas sobre los muslos). Si me resulta más cómodo me siento en una silla.
- En ambos casos: columna derecha, hombros abiertos, pecho derecho y a la vez blando, columna estirada (como si levemente me tiraran de la cabeza hacia arriba por una cuerda), mandíbula suelta, dibujo una leve sonrisa en el rostro, ojos y rostro relajados, cabeza alineada con columna.
- Cierro los ojos y permanezco de modo relajado, el cuerpo en paz, el corazón en paz. Hago 2 a 3 respiraciones profundas inhalando y exhalando todo el aire. Y luego mantengo una respiración amplia, tranquila y relajada.
- Sin esfuerzo, con el cuerpo en paz, llevo mi atención al cuerpo, atendiendo al conjunto de sensaciones que aparecen en mi campo de conciencia. El cuerpo es un campo de energía y de vibraciones, en el cual están permanentemente ocurriendo innumerables sensaciones de todo tipo.
- Vamos a hacer gentilmente un recorrido por el cuerpo, comenzando ya sea desde la zona de la cabeza hacia abajo, o desde los pies hacia arriba. Mantendremos la atención unos minutos en esa parte del cuerpo (unos 30 segundos aprox. en cada segmento) atendiendo a las sensaciones que aparecen en dicha zona, observando cómo las sensaciones son fugaces y cambiantes.
- Luego desplazas la atención a la siguiente zona del cuerpo y vuelves a ser testigo de las sensaciones. Y así hasta completar todo el cuerpo.
- Si te distraes. con algún pensamiento o fantasía, notas eso y vuelves a llevar la atención al cuerpo. Este proceso de distraerse, darse cuenta de la distracción y volver a llevar la atención al cuerpo va a tender a repetirse.
- Es normal que surjan pensamientos, fantasías y relatos mentales. Si «te pierdes» en los pensamientos, no te critiques. Observa esto – «me perdí en la ensoñación de la mente» – y vuelves a llevar tu atención a las sensaciones corporales, con gentileza y amabilidad.
- Mientras notas todo esto, permaneces con «el cuerpo en paz y el corazón en paz», hasta completar el tiempo de la práctica.
- Poco a poco vas a ir siendo más capaz de reconocer la cualidad de la conciencia testigo: un estado de presencia relajada y despierta, de profunda quietud, bienestar y paz.
